Fue uno de los varios temas que al iniciar el presente viaje “EN BUSCA DEL MISTERIO” no estaban previstos. Suele suceder en rodajes de estas caracteristicas: cosas que aparentaban ser muy interesantes, una vez allí no lo eran tanto o resulto imposible filmarlos.
A cambio, sobre la marcha surgieron otros impensados que, como en el caso de Gasparetto, dieron pie a escepcionales documentales.. En Rio de Janeiro alguien nos habló de Luis Antonio Gasparetto, un médium que, en estado de trance, pintaba de forma vertiginosa cuadros que parecian salidos de las manos de eminentes pintores muertos. No costó mucho dar con el, porque en el ambiente espiritista de Brasil es sobradamente conocido.
Sus sesiones tenian lugar en Sao Paulo, en la Asociación Cristiana de Cultura Espirita “Os Caminheiros”, y allí nos fuimos.. Instaladas luces y cámaras, rodeadas de un publico expectante, esperamos su aparición.
Apenas trasncurrieron unos minutos. De lo alto de la sala llegó una melodia vibrante y, sin mas dilatación, Gasparetto apareció en escena. Indiferente a cuanto sucedia a su alrededor, se dirigió a la gran mesa donde estaban dispuestos lienzos y pinturas y, arrastrado por la música, comenzó a pintar con una rapidez y seguridad desconcertantes.
Durante horas, atónitos y fascinados, asistimos a un espectaculo que jamás olvidaremos. En este documental figuran los mejores momentos de aquella memorable sesión.





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